En el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la Federación impulsó instancias de formación y reflexión en torno a la violencia laboral por motivos de género, promoviendo el intercambio entre profesionales y la construcción de herramientas colectivas para su abordaje.
En el campo de la salud, esta realidad adquiere particular relevancia, ya que muchas de estas tareas se entrelazan con el propio ejercicio profesional, profundizando desigualdades históricas. Las tareas de cuidado, históricamente feminizadas, con salarios insuficientes y limitantes como el techo de cristal que se sierne sobre sus trayectorias profesionales; las violencias de género que se dan en el ambiente laboral e impactan directamente en sus condiciones de trabajo y de salud, son algunas de las problemáticas que afectan a las trabajadoras de salud.
Asimismo, la Federación participó de la movilización del 8 de marzo, reafirmando el compromiso con la construcción de espacios laborales libres de violencias y con perspectiva de género. Entendemos que visibilizar estas problemáticas y organizarnos colectivamente es fundamental para transformar las condiciones en las que trabajamos y sostenemos la vida cotidiana.




