
Lic. Melisa Noelia Herrera
Licenciada en Obstetricia. Residente de tercer año en Clínica Obstétrica. Se desempeña en el ámbito de la salud pública del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá (HMIRS).

Lic. Florencia Marina Vida
Licenciada en Obstetricia. Residente de tercer año en Clínica Obstétrica. Se desempeña en el ámbito de la salud pública del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá (HMIRS).

Lic. Nadia Génesis Chirinos
Licenciada en Obstetricia. Residente de tercer año en Clínica Obstétrica. Se desempeña en el ámbito de la salud pública del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá (HMIRS).

Lic. María Celeste Decuzzi
Licenciada en Obstetricia. Jefa de Residentes en Clínica Obstétrica. Se desempeña en el ámbito de la salud pública del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá (HMIRS).

Lic. María Angélica Veiga
Lic. en Obstetricia. Especialista en Salud Reproductiva y Sexual de la Mujer. Jefa de Sección Obstétrica del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá.
Palabras clave
Contacto Piel con Piel, Recién Nacido, Lactancia, Atención perinatal
Resumen
El Contacto Piel a Piel (COPAP) inmediato entre la madre y el recién nacido constituye una práctica fundamental en la atención perinatal, con beneficios demostrados sobre la adaptación fisiológica neonatal, el inicio precoz de la lactancia materna y el fortalecimiento del vínculo temprano. El presente trabajo describe la experiencia de implementación sistemática del COPAP en una maternidad pública de alta complejidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Hospital Materno Infantil Ramon Sarda, en el marco de una estrategia institucional orientada a la humanización del nacimiento.
La experiencia se desarrolló en la sala de partos, incorporando condiciones ambientales favorables (iluminación tenue, temperatura adecuada, manipulación mínima del recién nacido), la elaboración de un protocolo institucional, la capacitación del equipo de salud y el acompañamiento respetuoso de la díada madre-recién nacido durante la primera hora de vida.
Los principales resultados observados incluyeron una mejor adaptación fisiológica del recién nacido, disminución del llanto y del estrés, inicio precoz y eficaz de la lactancia materna y una valoración positiva de la experiencia por parte de las personas puérperas. Asimismo, se fortaleció el trabajo interdisciplinario y la articulación entre obstetricia, neonatología y enfermería.
Se concluye que la implementación sistemática del COPAP es una intervención simple, segura y altamente beneficiosa, que contribuye a la humanización de la atención perinatal, al fortalecimiento del vínculo temprano y a la mejora de la calidad del cuidado en el sistema público de salud.
Introducción
El COPAP inmediato entre la madre y el recién nacido es una práctica recomendada por organismos internacionales y nacionales por sus múltiples beneficios clínicos y emocionales. La Organización Mundial de la Salud (2018) y UNICEF (2022), señalan que favorece la termorregulación, la estabilidad cardiorrespiratoria, el inicio temprano de la lactancia materna y el establecimiento del vínculo temprano, contribuyendo a una experiencia de nacimiento más respetuosa y centrada en las necesidades de la díada.
En Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación (2022), a través del Consenso “La primera hora de vida”, promueve la implementación sistemática de esta práctica como parte de una política de humanización de la atención perinatal y de garantía de derechos en el nacimiento. Asimismo, la Ley 25.929 (2004) establece el derecho de las personas gestantes y de los recién nacidos a recibir una atención respetuosa, con intervenciones basadas en evidencia científica.
Nuestra maternidad, centro de alta complejidad y referente en atención perinatal, identificó la necesidad de consolidar la implementación sistemática del COPAP como parte de una atención humanizada. La experiencia buscó garantizar que todas las díadas sin complicaciones maternas ni neonatales pudieran acceder a esta práctica, fortaleciendo la calidad del cuidado perinatal y la experiencia de nacimiento.
El objetivo general fue contribuir a la mejora de la recepción de los nacimientos, estableciendo un entorno seguro y respetuoso para la adaptación inicial del recién nacido y el inicio de la lactancia materna. Como objetivos específicos se propuso: promover el vínculo temprano madre-hijo fortaleciendo el apego y la seguridad emocional de la díada; favorecer la adaptación fisiológica del recién nacido, asegurando mayor estabilidad térmica, cardiorrespiratoria y metabólica; estimular el inicio precoz y eficaz de la lactancia materna contribuyendo a su mantenimiento en el tiempo; disminuir el estrés neonatal mediante un entorno tranquilo y seguro; e involucrar activamente al equipo de salud como garante de una atención respetuosa y basada en evidencia científica.
Desarrollo
En los mamíferos, el mejor hábitat para el desarrollo inicial es aquel que provee calidez, alimento y protección. Tras el nacimiento, el contacto de la díada y el entorno constituyen un momento indispensable para el desarrollo del recién nacido. En este contexto, el equipo de salud es responsable de garantizar un ambiente propicio, cuidado y adaptado a las necesidades de la persona que nace y de la persona puérpera.
La experiencia se llevó a cabo en la sala de partos de una maternidad pública de alta complejidad. El espacio físico destinado al COPAP se organizó de manera que permitiera privacidad y un ambiente tranquilo, favoreciendo la adaptación fisiológica y la interacción temprana de la díada.
Para favorecer la transición del medio intrauterino al extrauterino, se establecieron condiciones específicas: iluminación tenue, silencio respetuoso para favorecer el reconocimiento de la voz materna y los sonidos conocidos, temperatura ambiental controlada para evitar la pérdida de calor y manipulación mínima del recién nacido. Estas condiciones facilitan la adaptación progresiva del neonato y promueven el inicio precoz de la lactancia, guiado por estímulos sensoriales y hormonales.

Construcción de la estrategia e implementación del COPAP
La construcción de la estrategia para la implementación del COPAP surgió a partir de la identificación de prácticas heterogéneas en la recepción del recién nacido y de la necesidad de unificar criterios dentro del equipo de salud. A partir de esta situación, se impulsó un proceso de revisión interna de las prácticas habituales en la sala de partos, recuperando recomendaciones basadas en evidencia y consensos nacionales e internacionales sobre la primera hora de vida. Este proceso permitió delinear un circuito de atención que prioriza el COPAP inmediato en los nacimientos sin complicaciones maternas y neonatales.
Previo a su implementación sistemática, se desarrollaron instancias de capacitación dirigidas al equipo interdisciplinario de la maternidad. Estas incluyeron espacios de formación teórica sobre los fundamentos fisiológicos y emocionales del contacto piel a piel, la lactancia materna precoz y la humanización del nacimiento, así como instancias de intercambio de experiencias y revisión de prácticas cotidianas. La capacitación permitió unificar criterios de intervención, despejar temores vinculados a la seguridad clínica del recién nacido durante el contacto temprano y fortalecer el compromiso del equipo con la estrategia propuesta.
La implementación propiamente dicha se realizó de manera inmediata tras el parto, colocando al recién nacido en contacto directo de su piel sobre el pecho desnudo de la madre, sin interferencias de indumentaria o campos estériles, y cubriendo a ambos con una compresa tibia para mantener la temperatura corporal, siempre que las condiciones clínicas lo permitieran. Durante la primera hora de vida se priorizó la permanencia ininterrumpida de la díada, con mínima intervención del equipo de salud, respetando los tiempos del recién nacido para la adaptación y el inicio espontáneo de la lactancia materna. Las intervenciones necesarias (control de signos vitales, valoración inicial) se realizaron procurando no interrumpir el contacto, siempre que fuera clínicamente seguro.
La participación de los distintos profesionales resultó central para la sostenibilidad de la experiencia. Las licenciadas en obstetricia acompañaron activamente el proceso de parto y el inicio del COPAP, promoviendo un entorno respetuoso y contenedor para la persona puérpera. El personal de enfermería colaboró en la preparación del espacio físico, el control de parámetros maternos y neonatales y el acompañamiento durante la primera hora de vida. El equipo de neonatología garantizó la seguridad clínica del recién nacido, interviniendo únicamente cuando las condiciones lo requirieron.
El COPAP se implementó sistemáticamente en todas las puérperas durante el posparto inmediato sin complicaciones maternas y neonatales, con consentimiento informado.
La metodología incluyó observación directa de la práctica, registro sistemático en historias clínicas y análisis de indicadores vinculados a la adaptación fisiológica neonatal, el inicio de la lactancia materna y la experiencia materna.
Resultados
La implementación sistemática del COPAP permitió observar:
- Mejor estabilidad térmica y cardiorrespiratoria en los recién nacidos durante la primera hora de vida.
- Disminución del llanto y de signos de estrés neonatal.
- Inicio más temprano y eficaz de la lactancia materna, con agarre espontáneo en un mayor número de casos.
- Mayor satisfacción y valoración positiva de la experiencia de nacimiento por parte de las personas puérperas.
- Fortalecimiento del trabajo interdisciplinario y de la coordinación entre obstetricia, neonatología y enfermería.
Asimismo, se identificaron como factores facilitadores la capacitación previa del equipo de salud, la organización del espacio físico y la existencia de protocolos institucionales claros. Entre los condicionantes se reconocieron la estabilidad clínica materna y neonatal y la disponibilidad de personal.
Conclusiones
La experiencia de implementación del COPAP permitió constatar que se trata de una práctica simple, segura y altamente beneficiosa tanto para la madre como para el recién nacido, con impacto directo en la humanización de la atención perinatal y en la calidad del cuidado brindado en el ámbito de la salud pública. Su incorporación sistemática en una maternidad pública de alta complejidad demuestra que es posible sostener intervenciones basadas en evidencia científica aún en contextos de alta demanda asistencial, siempre que exista organización institucional, capacitación del equipo y compromiso interdisciplinario.
Entre los principales aprendizajes se destaca la importancia de revisar críticamente las prácticas cotidianas, visibilizar intervenciones que muchas veces se realizan de manera fragmentada y consolidarlas en protocolos institucionales que garanticen equidad en el acceso al cuidado respetado. Asimismo, la experiencia puso de relieve el valor de la formación continua y del trabajo en equipo para sostener prácticas humanizadas sin descuidar la seguridad clínica del binomio madre-recién nacido.
Como aporte al campo de la salud pública, la implementación del COPAP contribuye a promover el inicio precoz y el sostenimiento de la lactancia materna, a favorecer una mejor adaptación fisiológica neonatal y a fortalecer el vínculo temprano, aspectos que se asocian con beneficios a corto y largo plazo en la salud de niños, niñas y personas gestantes. En este sentido, la práctica se inscribe en una perspectiva de promoción de la salud y de garantía de derechos en el nacimiento, alineada con las políticas públicas nacionales en materia de atención perinatal.
En términos de proyección, la experiencia abre la posibilidad de replicar y adaptar el dispositivo en otros servicios y maternidades del sistema público, así como de profundizar instancias de evaluación sistemática que permitan generar indicadores comparables sobre los efectos del COPAP en la lactancia, la adaptación neonatal y la experiencia de las familias. Asimismo, se plantea como desafío fortalecer la continuidad de esta práctica en otros momentos del proceso de atención perinatal, promoviendo un enfoque integral de cuidado respetado desde el embarazo hasta el puerperio.
BIBLIOGRAFÍA
- Ministerio de Salud de la Nación. (2022). Consenso: La primera hora de vida. Buenos Aires, Argentina.
- Organización Mundial de la Salud. (2018). Recomendaciones sobre el cuidado del recién nacido y el contacto piel a piel.
- UNICEF. (2022). Lactancia materna y vínculo temprano: Beneficios del contacto piel a piel.
- Argentina. (2004). Ley 25.929 de derechos de padres e hijos durante el proceso de nacimiento.
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