En el 50° aniversario del golpe de Estado, la Federación fue parte de la multitudinaria movilización por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, reafirmando el compromiso con la defensa de los derechos humanos y la construcción de memoria colectiva.
A cincuenta años del inicio de la dictadura cívico-militar, existe un amplio consenso social y jurídico en torno a que lo ocurrido no fue una guerra, sino un plan sistemático de terrorismo de Estado que dejó 30.000 personas detenidas-desaparecidas, centros clandestinos de detención y graves violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, en el presente se reabren debates que intentan relativizar o poner en cuestión estos consensos, lo que vuelve aún más necesario sostener espacios de memoria activa.
En este contexto, la masividad de la movilización expresa no solo un ejercicio de recuerdo, sino una respuesta colectiva frente a los intentos de retroceso en materia de derechos y a la disputa por el sentido de nuestra historia reciente. La memoria, en este sentido, no es solo pasado: es una herramienta fundamental para comprender el presente y defender las condiciones de vida y de trabajo.
Para las organizaciones sindicales, sostener la memoria implica también reafirmar que los derechos conquistados son el resultado de luchas colectivas, y que su defensa en el presente requiere organización, participación y compromiso activo.




